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Algunos errores comunes en Pediatria

José Fernando Gómez Rosales, MD., FAAP

Vale la pena analizar ciertos errores que se comete al tratar recién nacidos, lactantes y niños, llevados por la rutina de lo que aprendimos mal y no reflexionamos.

  1. Dejar al neonato sin lactar por un tiempo largo. Esto ya fue cambiado hace mucho tiempo. El riesgo de hipoglicemia es grave, sobre todo en el neonato hijo de madre diabética.

  2. Prescribir, al recibir un neonato, probar succión con agua glucosada. Lo aprendimos de nuestros profesores y lo hacíamos con el criterio errado de que el paciente, al hacer su primera succión, podría aspirar leche materna y tener una neumonía por aspiración. La realidad es que la leche materna es isotónica y el agua glucosada es hipertónica, razón por la cual, el agua glucosada, en caso de ser aspirada, es mucho más dañina para el pulmón del niño que la leche del seno. Es preferible, en caso de aspiración, que se aspire la leche de la madre que el agua glucosada.

  3. Completar con fórmula, la lactancia del neonato. Es la mejor forma de secar el seno. La leche empieza a salir recién al cuarto o quinto día. Antes la madre tiene calostro que es una importante fuente de defensas y aún en pequeña cantidad cubre las necesidades del neonato. . La producción de leche se logra por el estímulo de la succión del pezón, no por haber dado a luz. Mientras más succiona el bebe más leche se produce. Al dar biberón, el neonato o el lactante deja de “ordeñar” el pezón y se empieza a secar el seno.

  4. No pegar bien el bebe al seno. Si se pone el bebe muy abajo, el neonato “tira” del pezón, estrechando los canalículos lactíferos, impidiendo un flujo normal de leche hacia la boca del neonato.

  5. Cambiar a leche de soya sin justificativo real. El 75% de los neonatos que son alérgicos a la leche de vaca, lo son también a la de soya. Muchas de las llamadas alergia a la leche o a la lactosa, son rechazos al biberón o problemas de adaptación del neonato Si se espera un poco, se corrige el problema. La mejor leche para un lactante es la leche de la madre. “Siempre imitada, pero nunca igualada”

  6. Cambiar de leche 1 a leche 2 a los seis meses. La leche de la madre tiene 80% de lactalbúmina, una proteína de bajo peso molecular, fácilmente absorbible, y 20% de Caseína, de peso molecular más alto, que produce en el intestino del lactante menor micro hemorragias al ser absorbida. Este problema es crítico sobre todo en los primeros seis meses de vida, pero persiste hasta el año de edad. Las leches “maternizadas” (fórmulas 1) tienen 60% de lactalbúmina y 40% de caseína (el doble de caseína que la leche materna). Las fórmulas 2 son leche de vaca (20% de lactalbúmina y 80% de caseína). No hay ningún estudio que indique que el lactante deba cambiar de leche 1 a leche 2 a los 6 meses. En todo caso, el lactante puede tomar y es mucho mejor que tome fórmula 1 hasta el año, si no puede tomar el seno.

  7. Prescribir Vitamina C, al neonato con antecedentes alérgicos. De acuerdo a algunos estudios, se ha encontrado que los cítricos pueden acentuar las alergias futuras en los niños a los que se da cítricos antes de los ocho meses de edad. Si se va a prohibir la administración de cítricos a estos niños, no se les debería administrar Vitamina C tampoco, ya que la vitamina C también se llama Ácido ascórbico, es decir, Ácido cítrico.

  8. Darle vitaminas a un lactante normal. Hasta donde sé la leche de la madre tiene todo el abecedario completo de vitaminas y micro elementos y la de tarro también. No necesita vitaminas adicionales.

  9. Administrar oxígeno “por si acaso” a un neonato al momento del parto. Los neonatos toleran mejor la hipoxia que la hiperoxia. El exceso de oxígeno puede ser más perjudicial. La reanimación, en muchos casos puede ser mejor realizarla con aire ambiente y no con oxígeno al 100%. Usar el oxígeno “a llave abierta” puede lesionar los órganos del neonato.

  10. Prescribir Oxígeno a un neonato con Taquipnea transitoria, o cualquier otra “patología respiratoria”, cuando la oxemia es normal. Una de las patologías más frecuentes en un neonato es la Taquipnea transitoria del Recién nacido, sobre todo en los nacidos entre las 37 a 38 semanas, por cesárea. Esto se debe al líquido intrapulmonar que no es expulsado en el momento del parto, por la falta de compresión torácica. En estos neonatos se presenta una dificultad respiratoria (disnea) bastante llamativa, pero sin embargo, la oximetría de pulso se encuentra en muchos casos, en niveles normales, ya que sus pulmones, con este esfuerzo, logran oxigenar efectivamente su sangre, en parte por el esfuerzo y en parte por la hemoglobina fetal. El neonato tolera mejor una hipoxia que una hiperoxia.

  11. Probar succión con biberón. Ante el temor de que un neonato pueda aspirar leche al lactar y que esta pase al pulmón, hizo a algunos preferir probar primero la succión dando al neonato agua glucosada o leche, antes de pegarlo al pecho. Esta práctica no tiene ningún sentido común, puesto que lo que hace es acostumbrar al neonato, a que la leche salga al aplastar la tetina, lo que no ocurre con el seno, y así el neonato se acostumbre a la ley del mínimo esfuerzo y luego no quiere coger el seno. El neonato aplasta y sale la leche, mientras que en el seno, el neonato tiene que ordeñar con su boca para obtener el alimento. En varios casos, el neonato que probó biberón, rechaza luego el seno por comodidad.

  12. “Curar” el ombligo con alcohol antiséptico. El alcohol no se usa para desinfectar el ombligo. Su finalidad es secar el ombligo para que se caiga en menos tiempo. El alcohol de 40 o el alcohol absoluto cumplen con esta función, pues absorbe líquido. El alcohol antiséptico es alcohol al 20% y sirve para desinfectar, no para secar.

  13. Olvidarse de prescribir Vitamina K a los neonatos enfermos que reciben antibióticos. El neonato debe recibir 1 mg de Vitamina K IM al momento del parto, para evitar la enfermedad hemorrágica del recién nacido. Cuando un neonato debe permanecer en el Hospital por alguna infección, o debe recibir antibióticos de amplio espectro por alguna causa, no debemos olvidarnos de prescribirle Vitamina K, 1 mg cada semana, puesto que los antibióticos destruyen la flora intestinal e impiden la síntesis y absorción de la Vitamina K en el intestino del neonato.

  14. Uno de los problemas más comunes en lactantes y niños pequeños, son las caídas y golpes accidentales en la cabeza. No se debe prescribir la toma de una tomografía, una MRI, o una radiografía de cráneo, para ver si no hay fracturas o hematomas intracraneanos. De acuerdo a las estadísticas, de cada 100 golpes en la cabeza, en que el niño pierde el conocimiento, 4 tienen algo. Bromeando digo a las madres que se requieren entre 20 y 200 golpes de esos, para que el niño tenga un intelecto normal, y que sólo faltan 19 para alcanzarlo. Una radiografía es una irradiación de Rayos X, una tomografía, equivale a unas 100 radiografías, y las radiaciones está probado que favorecen el desarrollo de cáncer.

  15. Tomar radiografías repetidas todos los días cuando ya esté hecho el diagnóstico de un neonato y éste se mantiene estable. La patología pulmonar, por ejemplo, neumonía, no se va a curar de un día al siguiente por más radiografías que se le tome. Mientras tanto la radiación a la que exponemos al neonato es dañina y le hacemos daño en vez de beneficiarlo.

  16. Prescribir fototerapia a un neonato por la hiperbilirrubinemia neonatal, por más de 1 semana. Después de 1 semana, la fototerapia es un gasto inútil, pues ya no sirve para nada, pues la acción de la luz sobre la piel ya no conjuga la bilirrubina y no sirve.

  17. La intensidad de la fiebre no tiene nada que ver con que la infección sea bacteriana o no. El Sarampión evoluciona con temperaturas muy elevadas y es viral. La gravedad de la angina, tampoco. Una de las anginas que más impresionan es la provocada por la mononucleosis infecciosa, que es viral, también.

  18. El 90% a 95% de las faringitis de niños, que cursan con fiebre, son virales. Es una mala práctica prescribir innecesariamente antibióticos en estos casos “por si acaso”.

  19. Los neonatos no presentan fiebre en muchos casos. Un neonato séptico puede estar afebril o hipotérmico. En el neonato hay que actuar siempre con precaución.

  20. En cada visita de un lactante, se debe anotar el peso, la talla y la circunferencia cefálica y compararla con las tablas de crecimiento y desarrollo

  21. No es necesario quitar el seno por radiografías, cólico, vómito diarrea u otra enfermedad común de la madre. Son pocos los medicamentos que no puede tomar una mujer que está dando de lactar. Consulte a su especialista en seno materno.

  22. Hipoglicemia, hipocalcemia, hiponatremia e hipomagnesiemia, pueden ser causas metabólicas más comunes de convulsiones en un neonato. La causa más común de convulsiones, es la hipoxia. Entre las causas que deben ser investigadas en este caso, está también el déficit de G6PD.

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