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En Sala de Partos

José Fernando Gómez Rosales, MD, FAAP

La recepción y atención de un neonato que nace en aparentes buenas condiciones es parte de la rutina del Médico que atiende recién nacidos. No pretendo desarrollar un capítulo largo que por lo demás, se encuentra en varios libros de semiología y Pediatría. Sólo quiero destacar ciertos puntos que considero importantes recordar cuando examinamos a uno de estos maravillosos regalos de Dios. Un recién nacido es como un automóvil nuevo, recién salido de fábrica y hay que esperar a que ruede un poco para ver si no tiene algún defecto. Esto es particularmente cierto cuando hablamos de cardiopatías congénitas. Un neonato puede tener una cardiopatía incompatible con la vida y pasar las primeras 48 horas sin presentar ningún trastorno, y un soplo cardíaco puede no ser detectado en un neonato en los primeros meses pese a poseer una cardiopatía.

  1. El Pediatra Neonatólogo debe conocer los siguientes antecedentes antes del parto: Grupo Sanguíneo y Rh de ambos padres; problemas médicos de la madre (Diabetes, Toxemia, Lupus, Púrpura autoinmune, Varicela, Herpes, Condilomas, enfermedades del grupo TORCH, etc.) y los exámenes que indican la evolución de la enfermedad (por ejemplo en el caso de Diabetes gestacional, es muy importante conocer la evolución de la enfermedad, por medio de la Hemoglobina A1C, o hemoglobina glicolisada, y las cifras de control de la glicemia); el estado actual de la madre y antecedentes del embarazo (complicaciones, Polihidramnios, Oligoamnios, Presión Arterial, infecciones urinarias, etc.); resultado de los exámenes realizados (TORCH, alfa feto proteína, monitoreo, Ecosonografías, Glicemia, Coombs, etc.); tipo de parto, anestesia y razones para estas intervenciones. No es conveniente realizar ecografías innecesarias durante la gestación. Es muy importante el seguimiento del examen físico, químico y de sedimento urinarios para detectar infecciones urinarias y tratarlas a tiempo, sobre todo en las últimas semanas antes del parto.

  2. La Sala de parto y el cuarto de recepción de neonatos debe mantenerse con una temperatura entre 25º y 26º C. Al recibir a un neonato, en el momento del parto, el Gineco-Obstetra deberá aspirar boca y nariz tan pronto el neonato asome la cabeza. Ya sea que nazca por vía vaginal o por cesárea, es preferible retardar 30 a 60 segundos el corte del cordón umbilical. Tan pronto como se corta el cordón, lo entrega al neonatólogo o a la enfermera, en una compresa o campo seco, estéril y previamente calentado. Debe además, revisar bien la placenta e informar al Pediatra los hallazgos.

  3. Colocarlo bajo calor radiante, con el polo cefálico hacia el Médico, con una inclinación de 15 grados aproximadamente (Posición de Esculteto: la cabeza más baja que el cuerpo) y con la cara dirigida hacia la derecha (izquierda si el médico es zurdo).

  4. Si el neonato respira y llora, se debe proceder a secarlo bien, comenzando por cabeza y cara, luego el cuerpo y las extremidades. Si el paciente no respira bien, debe iniciarse inmediatamente el esquema de Reanimación

  5. Se debe proceder a limpiar y aspirar bien las secreciones de boca y nariz (en ese orden). La presión de succión debe ser de 60 a 80 cm de H2O. No pasar de 100 cm de H2O.

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