• José Fernando Gómez Rosales

Sobre los Internos de Medicina

Yo fui parte de la comisión que, en 1968, subió a hablar con el Dr. Roberto Gilbert Elizalde, y algunos Miembros de la Honorable Junta de Beneficencia de Guayaquil, para pedir un salario para los Internos de Medicina. El pedido era simple: En esa época la H. Junta de Beneficencia contrataba estudiantes de los últimos años, para que hagan las Historias Clínicas en sus Hospitales y nuestra propuesta fue que ese dinero se reparta entre los Estudiantes del Internado que rotábamos por los Hospitales, con el compromiso de hacer nosotros las Historias Clínicas en nuestras rotaciones. El Dr. Gilbert y demás Miembros de la Junta que nos recibieron, con mucho interés acogieron nuestro pedido.

Luego de esto, el Gobierno copió la idea de la Junta y de allí surgió el pago de haberes a los Internos, lógicamente en una cantidad menor, puesto que los Internos son estudiantes de Medicina en su último año, aún no son Médicos, ni siquiera han realizado su año de Medicatura rural.

Ha corrido bastante agua bajo el puente, desde entonces. Se pasó por una etapa en la que los Internos se quejaban del abuso de los Residentes, ya que los obligaban a realizar tareas que eran de los Residentes, y los “cayapas” tenían que sacarse la “mugre”, para cumplir con su trabajo y el de los Residentes.

Creo que es necesario ubicarnos en los momentos actuales para comprender la situación. Son ya casi 50 años que los Internos vienen recibiendo su salario. Es ya, un derecho adquirido. No creo que el Gobierno se pueda hacer de “la vista gorda” y suspender el pago.

Por otro lado, los Hospitales y las Clínicas, tanto estatales como particulares, se encuentran con un problema legal, sin solución. De acuerdo con el COIP, el Código de Salud, y todo lo que tiene que ver con Justicia y mala práctica médica, absolutamente nada de lo que hace un Interno, tiene valor legal. La firma del Interno no tiene validez para nada legal y el Hospital o la Casa de Salud tendrá que enfrentar a la Justicia si hay algo de eso. Es más, si el Interno comete un error, lo tiene que asumir la Casa de Salud.

Esto hace que, incluso los Hospitales y Casas de Salud Estatales y los no estatales no quieran pagar a los Internos, pues aparte del salario, son una carga negativa para el sector. Se me ocurre que, si se arreglara con el COIP y el Reglamento de Salud, si se deja que algunas de las funciones de los Internos, puedan ser reconocidos con su firma, y que haya responsabilidad y sanciones, para obligar a un buen trabajo, por ejemplo, las Historias Clínicas, algunas evoluciones diarias (poniendo un límite) algunas prescripciones, poniendo el Profesional que prescribe, podría haber más aceptación a ese salario y a ese trabajo.

jgomezr@hotmail.com

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