• José Fernando Gómez Rosales

Las asesinas en serie

Da pena observar cómo el mundo ha ido cambiando de mal a peor. ¡No hablo de la tecnología! Ahora, cada vez se logran más y más facilidades. La tecnología nos lleva más y más a lograr imposibles. ¡Es factible que en pocos años más, un hombre pueda dar a luz! Sólo se necesita bloquear sus hormonas masculinas, trasplantarle un útero de cadáver, inseminarlo con un embrión en gestación y regular hormonalmente su embarazo, con las hormonas necesarias. Lógicamente, será como un vientre de alquiler, ya que lo que no se puede cambiar es la genética, pues el hombre, de cualquier género que sea, seguirá siendo hombre, y la mujer, del género que sea, seguirá siendo mujer, y ¡un niño (varón o hembra) nace de la unión de un espermatozoide con un óvulo únicamente! ¡NO EXISTE OTRA MANERA!

Lo que preocupa en realidad, es la agresividad que han tomado algunas personas del grupo LGBTI (que ya mismo cambia de siglas, al acercarse a su perfección LGBTIPB…., con la incorporación de las nuevas tendencias: pedofilia, bestialismo, sadomasoquismo, sexo con robots y quien sabe que más, por el libertinaje sexual imperante), ya que el deseo de libertinaje sexual nos está llevando a inventar nuevas formas de placer. Aparte de estas monstruosas aberraciones hacia las que nos encaminamos, enfrentamos el gravísimo problema de que ya ni siquiera se respeta la ley natural, ni los derechos humanos, ni siquiera la Constitución.

¡Un grupo algo significativo de estos personajes, con la excusa de la liberación femenina, está abogando por el asesinato de indefensos! ¡Pretenden que, si una mujer sale embarazada, mate a su hijo en gestación, para quedar libre de ataduras! Como aquí en Ecuador han encontrado oposición a este crimen liberador, ahora buscan que se lo pueda asesinar, en el caso que la madre haya sido violada (una excusa para por allí ir buscando la impunidad para el crimen), ¡no se piensa que ese niño es un ser humano, con todos sus derechos, como cualquiera de nosotros, que no ha buscado venir al mundo! ¡Él es totalmente inocente! Él No ha violado a nadie. ¡Es simplemente el resultado de un crimen atroz! ¿Por eso se debe castigar al inocente? ¡Obliguen al violador a pagar de por vida la manutención de esa criatura, aunque la adopten! ¡Si se quiere castigar al culpable, córtenle el miembro al violador! ¡Aseguro que con el primero, se acabaron las violaciones!

No es aceptable que en una sociedad en la que se dice que se respetan los derechos humanos, se pretenda asesinar impunemente a inocentes, porque no tienen cómo exigir que se respete sus derechos, ni tienen como huir, ni defenderse. Aparte de eso, el daño que se hace a esa mujer, que ya pasó por la macabra situación de sufrir una violación, sufra además el horrendo trauma de darse cuenta de que está pasando por otro aún peor: ¡ASESINAR A SU PROPIO HIJO! ¡Ese feto tiene todo el derecho a vivir! Si la madre desea evitar el recuerdo de la violación, el Estado, acelerando (como debería ser), los trámites de adopción, debe conseguir un hogar para esos niños. ¡Hay miles de parejas que no han podido tener hijos y que estarían fascinados de poderlos adoptar!

¡EL ASESINATO NO ES LA SOLUCIÓN DE NINGÚN PROBLEMA!

jgomezr@hotmail.com

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