• José Fernando Gómez Rosales

Alberto FERNANDEZ: Los jubilados son un gasto innecesario

Asusta la mediocridad intelectual del presidente de Argentina, que al parecer tiene cuerdas vocales para rebuznar, no para hablar. Ya sabíamos desde antes, de su incapacidad intelectual, pero parece que el problema se agudiza cuando piensa. No lo digo por mí, ni por muchos amigos que ya pasamos la edad de la jubilación. Según Alberto, el hombre no quiere morir (descubrió la pólvora), y la ciencia hace todo su esfuerzo por prolongarle la vida. Posiblemente con su teoría, dentro de poco tendremos superhombres que dejarán chiquitos a nuestros vecinos de Vilcabamba. Alberto: Los seres humanos no se mueren cuando quieren, se mueren cuando Dios indica. La ciencia ha avanzado mucho y ha logrado prolongar la vida del ser humano. Este proceso no es de ahora, lleva años. Hace 100 años, la vida promedio del ser humano, era 55 años, hace 50, era 65, a comienzos de siglo estábamos en 75 y ahora estamos por los ochenta y cinco. Los avances tecnológicos, el mejor conocimiento del ser humano, la comprensión de los conceptos de envejecimiento, han permitido el avance en estos campos. La culpa no es del hombre. Es la ociosidad del burócrata, que mira impávido los cambios y no se adelanta con las leyes, para ir previniendo los cambios y corrigiendo las leyes, los aportes, calculando las jubilaciones anticipándose a los cambios que vienen, aumentando valores, etc. Si los Gobiernos no hacen los cálculos, la culpa es de ellos y de nadie más. No es cuestión de asesinar a los seres humanos al llegar a los 65 años. Da pena que una persona con su criterio gobierne una República. Los hombres no pueden, ni deben ser descartables. El jubilado ha servido y ha cumplido. Nadie tiene derecho a pedir la muerte de un ser humano porque ya no sirve. ¿Qué le pasará a Albertito cuando llegue a los 65 años? ¿Se suicidará? Hay personas a las que Dios les dio boca, pero no cerebro. jgomezr@hotmail.com

Lo mas Destacado
Reciente