• José Fernando Gómez Rosales

El aborto y el socio-comunismo

Asusta la inconsistencia del socio-comunismo en su forma de ver las cosas. ¡Sólo buscan su conveniencia! Para ellos lo que me conviene está bien, aunque en realidad, esté mal. Ellos hablan de la opresión del rico contra el pobre, del que es fuerte contra el débil. Pero en el aborto, insisten en asesinar inmisericordemente al indefenso, que no puede defenderse, para la conveniencia y la libertad del que es culpable, del que quiere impunidad por asesinar a su propio hijo, para estar libre de ataduras. El inocente, el que no ha cometido nada malo, tiene que morir para que los culpables puedan permanecer libres y tranquilos (aunque en sus adentros sepan que son asesinos). No importa su inocencia, no importa que sea débil, que esté indefenso. ¡Mátenlo! Porque si muere, yo quedo libre de problemas. ¿Que yo fui el culpable? ¡Eso no importa! Si lo matamos, quedamos libres de toda culpa. Además, “muerto el perro, se acabó la rabia”. No hay quien más se entere del asesinato. Aquí no ha pasado nada. El único que podía denunciar o reclamar, ya está muerto. ¡En estos casos no importa que el débil , que el Indefenso sea asesinado. Lo que importa es que yo quede libre. Si hay un muerto, un asesinado, eso le pasa por entrometido, yo no fui culpable, mi pareja, tampoco. Sólo buscábamos placer y diversión. ¡Es la liberación de culpa por el hedonismo! ¡Lo que importa es el placer, no la responsabilidad! ¿Qué es el ser humano? ¿Una máquina insaciable que busca el placer por el placer? ¿Para eso vivimos? ¡Hasta los animales tienen sus ciclos de celo! ¿Es nuestra perversión tan grande que no podemos controlar ni nuestros apetitos? Me temo que estamos pasando la raya de lo tolerable. Nos estamos convirtiendo en verdaderos monstruos incontrolables. ¡Ni los animales llegan a la perversión humana! jgomezr@hotmail.com

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