• José Fernando Gómez Rosales

Los campeonatos de fútbol

Hemos terminado casi 3 semanas intensas de fútbol. Reconozco que no soy fanático de nada y menos de fútbol, por lo que no me puedo considerar un referente en la materia, pero he considerado muy importante hacer un comentario ahora, que hemos visto las finales de dos campeonatos, el campeonato de Europa y la Copa América. Lo que más emociona, es ver la entrega de los jugadores que juegan por diferentes países. Todos se entregan por amor a su camiseta y rinden por amor a ella. Los problemas de sus países quedan enterrados en el pasado. Es en verdad una fiesta de todos y se ve la hermandad de los jugadores que pasan por diferentes países, cuando un amigo de ellos, que no es de la misma nación, logra un triunfo. En verdad estos campeonatos son una fiesta muy positiva, tanto para los jugadores, como para los habitantes de las naciones. Hay un solo punto que me inquieta, que me llamó la atención y quiero destacar porque creo que debemos meditar sobre ello. Ocurre lo mismo en algunos campeonatos incluso locales y nacionales y creo que merecen ser reflexionados. En todos los campeonatos hay (y así debe ser), ganadores y perdedores. A medida que se desenvuelve el campeonato, se van paulatinamente eliminando los equipos menos buenos y en casi todos los torneos se premia a los equipos que quedan en los cuatros primeros puestos. Toda reacción o acto de alabanza, es y debe ser siempre bienvenido, toda reacción que manifieste menosprecio, odio o cualquier otro sentimiento negativo, así sea por pica, por inconformidad, o por cualquier otra acción, desdice no del acto, desdice de la persona que lo comete. En realidad, es un insulto a los equipos que fueron eliminados, el verse obligados a recibir la medalla, por haber quedado en segundo o cuarto lugar, es decir, a los que perdieron el cotejo que acaba de terminar. Ellos, lo primero que hacen es sacársela con desprecio. Comprendo su frustración por haber perdido el partido, pero esa actitud es un desprecio a los equipos que no lograron medallas y un acto de prepotencia. El fútbol es un deporte y lo que en realidad importa, es el actuar leal y alegremente, dando todo, poniendo el alma en el juego. Si mi equipo gana o pierde, es secundario. El fútbol es un deporte, y si bien, es también una competencia, no deja de ser un deporte, en el cual obligadamente habrá un ganador y un perdedor. Pero ambos, si en verdad pusieron todo su esfuerzo, son ganadores. jgomezr@hotmail.com

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