• José Fernando Gómez Rosales

Reflexión necesaria

“Dios, que nos creó a los dos,

podrá hacer que yo me muera;

pero hacer que no te quiera,

Dios podría... porque es Dios.”

Este hermoso versito de Ramón de Campoamor nos recuerda la maravilla del amor de Dios.

A lo largo de toda la Biblia se nos recuerda las innumerables ocasiones en las que Dios nos ha demostrado su inmenso poder, defendiendo al ser humano contra sí mismo. Homo homini lupus (el hombre es el lobo del hombre), es un acertado refrán que desnuda al hombre en su esencia.

La República del Ecuador, el 25 de marzo de 1874, fue el primer país en el mundo que se consagró oficialmente al Sagrado Corazón de Jesús (y al Inmaculado Corazón de María). Esto se hizo en la Presidencia del doctor José Gabriel García Moreno. El arzobispo de Quito, Monseñor José Ignacio Checa y Barba, y el presidente Gabriel García Moreno en forma conjunta y solemnemente consagró el Ecuador al Sagrado Corazón el 25 de marzo de 1874. La importancia de esta consagración nacional cabe entenderse tal y como lo había predicho Nuestra Señora del Buen Suceso doscientos setenta y cuatro años antes: "un presidente verdaderamente católico vendrá en el siglo XIX, un hombre de carácter, a quien Nuestro Señor Dios le dará la palma del martirio en la plaza donde está este convento mío. Él consagrará la República al Divino Corazón de mi Hijo Santísimo. Esta consagración sostendrá la religión católica en los años siguientes, que serán trágicos para la Iglesia."

Por eso, cuando vi que el día de las elecciones, era el 11 de abril, no tuve duda que Lasso iba a salir electo. El domingo 11 de abril, coincidentemente, es el domingo de la misericordia para el pueblo católico, el primer domingo después del domingo de Gloria, si no me equivoco, fue San Juan Pablo II, quien lo comenzó.

Creo que todos los ecuatorianos debemos meditar sobre estas elecciones. Ya probamos, durante casi tres lustros, el desenfreno humano, que se ha tolerado hasta el exceso. Hemos visto lo ocurrido en varias partes del mundo: quema de Iglesias, asesinatos de recién nacidos, promiscuidad sexual, drogas, sicariatos, asesinatos, y ya vivimos aquí en Ecuador, país que se lo convirtió, gracias a los dos Gobiernos anteriores, en centro de narco producción y donde el microtráfico mantiene una juventud destruida física y mentalmente.

Demos todo nuestro apoyo al nuevo Gobierno. Exijamos que tenga mano firme para terminar de eliminar toda esta lacra putrefacta. No es cuestión de dejar que se eliminen entre ellos. Hay que actuar en las cárceles, que son los centros donde se perfecciona la maldad destructora.

La labor que tiene Guillermo es muy dura. Es nuestro deber, ayudarlo. Debe evitar a toda costa, que la podredumbre y la asquerosidad, continúen durante su mandato.

jgomezr@hotmail.com

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