• José Fernando Gómez Rosales

Sapolandia

Creo que hay personas que creen que nuestro país, luego de los fatídicos tres lustros de corrupción, robos, narco tráfico, drogas, asesinatos de los que denuncian algo, coimas, defensa a los delincuentes y más pillerías, ya ha cambiado de nombre y ahora se llama SAPOLANDIA. La honradez, la honestidad, las buenas intenciones, el esfuerzo para progresar, para ellos, es pérdida inútil de tiempo. Mucho más sencillo es obtener dinero fácil y rápido, por eso el tráfico de drogas es un negocio rentable. Conseguir un puesto en el Gobierno, aprovechar cuando tengo ese puesto, para negociar y para aprovechar las palancas, o cobrar comisiones por “arreglar” algo, según ellos, no es pillería, es “saber negociar”. En verdad asusta ver la osadía con la que roban y actúan. Estos sinvergüenzas son capaces hasta de vender a su propia madre, para robar. Actitudes como la del candidato a la presidencia por el partido UNES, son inconcebibles para una persona digna. Ha vivido del Gobierno desde el 2007, basado en las palancas del propio Gobierno. Prácticamente, de entrada al Banco Central, pasa a ser funcionario de carrera, sin tener título, ni conocimiento de nada. De los 12 años que estuvo enrolado, sólo trabajó poco más de 2 años, el resto estuvo en comisión de servicio, o con permisos, en varios de ellos cobrando los dos sueldos y otros sin cobrar sueldo. Los últimos 3 años y meses, tratando de traidor e insultando a su empleador, el presidente actual (¡da asco la ingratitud!). El año pasado al hacer la evaluación de los empleados, porque había demasiado personal (impuesto por el jefe de la mafia, Rafael Correa, se lo catalogó de inútil y se lo sacó, pero gracias a las palancas de su padrino Correa, consiguió que le compren la renuncia (creo haber leído que la persona a la que se le compra la renuncia, ya no puede ejercer cargos públicos, y que hay límite de tiempo para permisos), pero para el capo (y por supuesto, para su engreído), esas leyes son frágiles y se las rompe con facilidad. Andrés (no mientas otra vez), es un pupilo fanático de las mañas, robos y pillerías, del Ali Babá del grupo. Aprendió a vivir sin trabajar, mejor de lo que hizo su padrino Correa, quien al menos hacía trabajar muy duro (para desgracia del país), a su lengua. Al igual que su padrino Rafaelito, de quien aprendió el arte de mentir con descaro y cara dura y de aprovechar el palanqueo para robos y beneficio propio, ahora ya obtuvo el título de mentiroso aprovechador: miente por cada diente. Ahora se nos plantea la pregunta: Por cuál deberíamos votar: a.- ¿Por un exbanquero honrado y exitoso, que ya no es banquero, y que trabajó toda su vida, creando empresas con éxito?, o b.- ¿Por un banquero (fracasado) que ha aprendido a vivir sin trabajar (y de un excelente profesor), cuyo éxito lo ha logrado a base negociados turbios y que ha demostrado cómo se vive con palancas, a costa del Gobierno? ¡ES CUESTIÓN DE DECIDIR QUÉ FUTURO QUEREMOS PARA NUESTRO PAÍS! jgomezr@hotmail.com

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