• José Fernando Gómez Rosales

Verdades del COVID-19

Parece que al fin salta la verdad sobre el COVID-19. Han querido ocultarlo, pero, las evidencias lo demuestran. Similar cosa ocurrió el siglo pasado con la viruela, cuando se determinó el dejar de vacunar contra la enfermedad. No recuerdo en qué país fue, pero fue en uno de los laboratorios aprobados para conservar el virus de la viruela. Hubo una falla (que hizo que ese laboratorio perdiera la posibilidad de guardarla), y se contagiaron creo que dos personas. Se activó inmediatamente el cerco epidemiológico y el caso fue solucionado. El laboratorio de Wuhan conservaba el virus, como los tienen normalmente y deben cada cierto tiempo, hacer cultivos para conservarlo. El virus no es nuevo. Ya ha habido 2 pequeños brotes que pudieron ser controlados a tiempo (si no me equivoco en 2003 y 2008). De ahí que ya había bastante adelanto, que pudo permitir que, en un año, ya tuviéramos vacunas para combatir la enfermedad. Desde el comienzo se regó la noticia que decía que el virus era de un laboratorio. China lo negó inmediatamente, pero ahora se ha vuelto a hablar sobre el tema, y la explicación es lógica y creíble. Al parecer, en los primeros casos, no se pensó que el virus fuera el culpable y se perdieron unas tres valiosísimas semanas, para iniciar el cerco epidemiológico. Cuando se comenzó ya era muy tarde y en una ciudad de millones de habitantes, ya no fue posible controlar la infección que rápidamente se convirtió en pandemia. Ahora, lo menos importante es buscar culpables. El problema ya está aquí, y hay que tratar de controlar el cuadro. Uno de los problemas más escabrosos es el ser humano. Es díscolo, irresponsable, voluntarioso y no respeta normas. Por eso ha habido tantas muertes. Si el ser humano fuera dócil, el problema hubiera sido muchísimo menor. Ahora mismo, se riegan tantas noticias en contra de la vacunación, que crea dudas y resistencia a recibir la vacuna. La vacuna, con todos los riesgos, es la oportunidad que nos brinda la ciencia de poder empezar a vivir, como vivíamos antes. Hay mucha gente reactiva, que cree que, con hacer escándalo de todo, están haciendo bien y lo que hacen es entorpecer la labor de quienes buscan solucionar el problema. Tratemos todos de arrimar el hombro y ayudemos a superar esta crisis mundial. Creo que, por ahora, lo más sensato, para nosotros, los ignorantes, pero que aún pensamos, ¡es no dejarnos llevar por el pánico! ¡El daño ya está hecho! En vez de discutir, apliquemos las cuatro letras básicas: ¡OBDC!, es decir has lo que te ordena la autoridad! ¡No discutas! Todas las cosas que se oyen ahora, ¡ya son solo son teorías e hipótesis de unos y otros! Nadie sabe con certeza, ¡NADA! jgomezr@hotmail.com

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